El responsable de diseño de Geely, Chen Zheng, criticó recientemente en público el caos del diseño en la industria, y afirmó sin rodeos que “algunas automotrices, con tal de ganar tráfico, imitan ciegamente, lo que rebaja la altura del diseño de los autos chinos”, lo que generó un intenso debate.

Señaló tres grandes problemas actuales: primero, la proliferación del “diseño por tráfico”, que apila simplemente elementos tradicionales como linternas y pintura roja para llamar la atención, ignorando el contenido; segundo, la “adicción al benchmarking”, que imita ciegamente diseños populares extranjeros, provocando que autos de cien mil a quinientos mil yuanes se vean casi iguales; tercero, el “collage cultural”, en el que un auto mezcla estilos de varios países, pero carece precisamente de su propia idea central.
Chen Zheng considera que el verdadero diseño chino debe tener “raíz, propuesta y características”: comprender la sabiduría de la cultura tradicional, mantener una propuesta de diseño acorde con la estética china y formar rasgos visuales reconocibles.

Actualmente, marcas como BYD y Zeekr ya han comenzado a establecer “laboratorios de estética china”, intentando integrar elementos como la caligrafía y la pintura a tinta en el diseño. Las autoridades también han emitido nuevas normas para incentivar la originalidad.
Opinión exprés:
Cuando los autos chinos ya han logrado alcanzar y superar a otros en tecnología, la “imagen” del diseño se ha convertido en un nuevo campo de batalla. En lugar de perseguir tráfico a corto plazo o imitar a otros, es mejor crear con calma un diseño con verdadero alma cultural. Después de todo, lo que queremos que el mundo recuerde es un rostro verdaderamente chino y reconocible. ¿Cómo crees que debería verse un “auto chino”? ¡Bienvenido a compartir tu opinión en la sección de comentarios!



